Historia de la catedral de Beauvais
Nacida de un proyecto desmesurado en el siglo XIII, la catedral de San Pedro ha conocido derrumbes, reconstrucciones, guerras y restauraciones. Su historia explica a la vez su arquitectura excepcional y su carácter inacabado.
Construir la catedral más audaz de la cristiandad
En 1225, un incendio arrasa la antigua catedral, hoy llamada Notre-Dame de la Basse-Œuvre. El obispo Milon de Nanteuil decide no limitarse a reconstruirla, sino emprender un edificio completamente nuevo en estilo gótico.
El objetivo es ambicioso: superar a las demás grandes catedrales y elevar las bóvedas más alto que en cualquier otro lugar. Esta voluntad dará origen a una obra maestra, pero también a una sucesión de desafíos técnicos.
Una historia hecha de impulsos y rupturas
Construcción del coro
El nuevo edificio se eleva progresivamente sobre cimientos profundos.
Primera catástrofe
Los arbotantes se rompen y provocan el derrumbe de una parte de las bóvedas.
Reconstrucción
Nuevos pilares dividen los grandes tramos para reforzar el coro.
El transepto flamígero
Martin Chambiges y sus sucesores levantan un inmenso transepto.
La torre-linterna
Una aguja de 150 metros domina brevemente Beauvais antes de derrumbarse.
La Revolución
El edificio es saqueado, sus estatuas mutiladas y la catedral se convierte en templo de la Razón.
Guerra y órganos
El gran órgano queda inutilizado y después es reconstruido sobre una nueva tribuna.
Grandes restauraciones
Armaduras, cubiertas, bóvedas y transepto son objeto de importantes campañas.
Cimientos a más de diez metros
Las obras comienzan por el lado noroeste y después continúan por el suroeste. Los cimientos descansan sobre una roca dura situada a más de diez metros de profundidad.
Los constructores utilizan principalmente la piedra caliza extraída de las canteras de Beauvais y de Saint-Martin-le-Nœud.
La catedral hacia 1230
El coro más alto del mundo gótico
La base del coro queda terminada hacia 1240. Hacia 1260, el coro puede ser consagrado y acoger los oficios.
Sus bóvedas se elevan a casi 47 metros, unos cuatro metros más que en Amiens. Esta altura excepcional corresponde simbólicamente a 144 pies reales.
El coro hacia 1240
El plano y la reconstitución permiten seguir la elevación progresiva del coro.
El coro terminado antes de la catástrofe de 1284
Esta reconstitución muestra el estado del coro tras su elevación y antes de las transformaciones impuestas por el derrumbe de 1284.
La primera catástrofe
Un viernes de noviembre, los arbotantes se tuercen y se rompen. Una parte de las bóvedas del coro se derrumba.
La gran altura del edificio lo expone fuertemente al viento. Una tormenta podría haber desencadenado la catástrofe. El ábside resiste mejor gracias a su estructura curva, y la armadura permanece parcialmente en pie.
El coro profundamente transformado
La reconstrucción se prolonga hasta mediados del siglo XIV y modifica de forma duradera el ritmo arquitectónico.
Nuevos pilares
Se añaden soportes intermedios más finos entre los pilares existentes.
Tramos divididos
La parte recta del coro pasa de tres a seis tramos. Esta división reduce la anchura de cada bóveda, las hace menos flexibles y mejora así su resistencia, en particular frente a los efectos de las tormentas y del viento.
Ábside conservado
El ábside, ya compuesto por tramos más estrechos, conserva su organización original.
La evolución del coro tras el derrumbe de 1284
La adición de pilares intermedios transforma tres grandes tramos en seis tramos más estrechos. Las bóvedas se vuelven menos flexibles y resisten mejor las solicitaciones debidas, en particular, al viento y a las tormentas.
El gran transepto flamígero
Tras la peste, la guerra de los Cien Años y el asedio de Beauvais en 1472, las obras se reanudan. El transepto se inicia en mayo de 1500 bajo la dirección de Martin Chambiges.
Se necesitan cerca de cincuenta años para terminar esta obra maestra flamígera. Sus bóvedas alcanzan los 48,5 metros, en la continuidad espectacular del coro.
Del coro al gran transepto
Una aguja desmesurada
En lugar de construir de inmediato una nave, el cabildo decide levantar una torre-linterna en el crucero del transepto.
Terminada en 1569, alcanza unos 150 metros. Cuatro años más tarde, la torre y su aguja se derrumban justo cuando se acababa de emprender la construcción de una nave destinada a estabilizar el conjunto.
Expedientes sobre la historia de la catedral
Esta página presenta la cronología general. Algunos episodios y elementos del monumento son objeto de expedientes especializados que permiten profundizar sin sobrecargar el relato principal.
Notre-Dame de la Basse-Œuvre
Descubrir la antigua catedral, de la que todavía subsiste una parte al oeste de San Pedro.
Abrir el expediente Siglo XVILa torre-linterna y la aguja
Profundizar en la historia de la construcción terminada en 1569 y de su derrumbe en 1573.
Abrir el expediente ArquitecturaDescripción de la catedral
Comprender cómo las diferentes campañas de construcción se pueden leer hoy en el monumento.
Explorar la arquitecturaUna catedral inacabada pero siempre viva
La nave nunca llegará a terminarse. El cambio de gusto en el Renacimiento y la falta de medios ponen fin a las grandes campañas góticas.
En 1793, la catedral es saqueada y transformada en templo de la Razón. En el siglo XIX, varios proyectos de nave quedan sin continuidad. En 1878, el reloj astronómico enriquece el monumento.
En 1940, los bombardeos dañan el gran órgano. Es reconstruido por completo e inaugurado en 1979.
Estabilizar y restaurar el edificio
En la década de 1960, los tirantes metálicos exteriores son retirados por iniciativa del conservador entonces responsable del monumento. Esta decisión se considera hoy un error. Sin embargo, debe situarse en el contexto de los conocimientos de la época: el uso del metal en la arquitectura gótica había caído en gran medida en el olvido, y estos tirantes se interpretaban entonces como añadidos posteriores, ya inútiles, y no como elementos que participaban en el comportamiento estructural del edificio.
La aparición de desórdenes y grietas lleva después a instalar apuntalamientos en el transepto en el curso de la década de 1990. A partir de 2012, importantes obras afectan en particular a las armaduras, las cubiertas y la estabilidad del edificio, cuyo comportamiento es objeto de una vigilancia instrumentada.
La retirada de los apuntalamientos libera progresivamente el crucero
Durante mucho tiempo indispensables para la seguridad del edificio, los apuntalamientos han marcado profundamente el espacio interior de la catedral. Su retirada progresiva constituye una etapa especialmente visible de las campañas de estabilización y restauración llevadas a cabo en el monumento.
Esta intervención permite recuperar la lectura de los volúmenes del crucero y del transepto, a la vez que acompaña las obras destinadas a garantizar de forma duradera la estabilidad del edificio.
El crucero restaurado, las obras continúan en la cubierta
Las obras de restauración del crucero han concluido. Las bóvedas de madera han recuperado su color original y los blasones han sido restaurados. El óculo luce ahora una paloma radiante, símbolo del Espíritu Santo, que marca visualmente el centro del crucero.
Tras la finalización de esta intervención interior, las obras se han desplazado a la parte superior del crucero. Los trabajos en curso se centran ahora en la restauración de la armadura y de la cubierta, dando continuidad a la amplia campaña de restauración y protección del monumento.
Fuentes y bibliografía
Para profundizar en los diferentes periodos de la historia de San Pedro de Beauvais, la bibliografía del sitio reúne obras antiguas y contemporáneas dedicadas a la catedral, a su arquitectura, a sus obras y a su historia.
Comprender la catedral hoy
Su historia explica su altura excepcional, sus pilares adicionales, su inmenso transepto y la ausencia de una nave completa.