Las vidrieras de la catedral de San Pedro de Beauvais
Del siglo XIII al XX, las vidrieras de la catedral narran las grandes figuras bíblicas, la vida de Cristo y de la Virgen, a la vez que transforman la luz en una auténtica materia arquitectónica.
De las vidrieras antiguas a las creaciones modernas
Las vidrieras de la catedral se crearon a lo largo de un periodo muy extenso. Las más antiguas se remontan al siglo XIII, mientras que otras vidrieras pertenecen a los siglos XIV, XVI, XIX y XX.
Cada conjunto tiene su propia historia. Algunas vidrieras han permanecido en su emplazamiento original, otras han sido trasladadas, restauradas o completadas a lo largo de los siglos.
Las vidrieras del transepto sur
Realizado por los talleres Le Prince, el conjunto se organiza en tres niveles superpuestos.
La Rosa de la Creación
En la parte alta, la rosa reúne escenas del Génesis y otros episodios del Antiguo Testamento.
Los diez profetas
En el nivel intermedio, diez grandes figuras bíblicas anuncian y acompañan el mensaje cristiano.
Los santos y doctores
En la parte baja, evangelistas, doctores de la Iglesia, san Pedro y san Pablo completan la composición.
La Rosa de la Creación
Creada en el siglo XVI, la rosa sur representa la creación del mundo según la Biblia. Dios creador ocupa el centro, rodeado de varias coronas narrativas.
En ella se distinguen, entre otras escenas, la creación de los astros, de la naturaleza y de los animales, Adán y Eva, el arca de Noé, la torre de Babel o el sacrificio de Abraham.
Los diez profetas
La serie representa diez figuras destacadas del Antiguo Testamento. Cada una es reconocible gracias a sus atributos, a su vestimenta y a la composición que la rodea.
Su presencia establece un vínculo entre los textos proféticos y las escenas cristianas representadas en la parte baja del transepto.
Los evangelistas, los doctores y los apóstoles
La galería reúne a los cuatro evangelistas y a los cuatro doctores de la Iglesia latina, junto a san Pedro y san Pablo.
Estas figuras estructuran la parte inferior del conjunto y prolongan la lectura teológica iniciada por los profetas y la rosa.
La capilla de la Virgen
Las vidrieras de la capilla datan principalmente del siglo XIII, a excepción de las dos rosas laterales.
Ilustran varios episodios de la vida de la Virgen y de Cristo. La riqueza de los colores y de las figuras da testimonio del arte de la vidriera en la época de la construcción del coro.
La rosa de la Crucifixión
La rosa evoca los últimos instantes de Cristo en la cruz, en presencia de la Virgen y del discípulo amado.
El relato retoma el episodio narrado por el Evangelio según san Juan, cuando Jesús encomienda su madre a su discípulo antes de entregar el espíritu.
La capilla de San Vicente
Las vidrieras de esta capilla datan de finales del siglo XIII y del siglo XIV.
Combinan grandes escenas narrativas, figuras de santos y rosas decorativas en un conjunto coherente, aunque compuesto de varias campañas.
La rosa de la Coronación de la Virgen
Fechada en el siglo XIV, esta rosa se encontraba antes en la capilla de Santa Ana, antiguamente dedicada a san Juan.
La escena central de la Coronación está rodeada por los símbolos de los cuatro evangelistas y una corona de ángeles músicos.
Explore la catedral de San Pedro
Las vidrieras dialogan con la arquitectura del coro, las bóvedas, las esculturas, los relojes y el gran órgano de la catedral.