¿Cómo funciona un órgano?
Detrás de los inmensos tubos del Gran Órgano de la catedral de Beauvais se esconde una extraordinaria máquina musical. Viento, tubos, secretos, teclados y registros trabajan conjuntamente para permitir que un solo músico controle miles de voces.
Miles de tubos controlados por un solo músico
Al contemplar el Gran Órgano de Beauvais, lo primero que llama la atención son los enormes tubos metálicos de la fachada. Sin embargo, la mayor parte del instrumento permanece oculta.
Detrás de la caja del órgano se encuentran miles de tubos, depósitos de aire, secretos, conductos y todo un sistema de transmisión que permite al organista elegir qué sonoridades desea hacer escuchar.
El órgano es, por tanto, al mismo tiempo un instrumento de viento, un instrumento de teclado y una extraordinaria máquina.
Viento
Un ventilador produce y mantiene aire a presión.
Una orden
El organista selecciona un registro y pulsa una tecla o una nota del pedalero.
Un sonido
El viento llega a los tubos correspondientes, que entonces empiezan a sonar.
Todo comienza con el aire
Sin aire, un órgano permanece en silencio. Su principio fundamental consiste en enviar aire a presión —tradicionalmente llamado viento— hacia los tubos seleccionados por el organista.
Antiguamente, varias personas accionaban manualmente grandes fuelles. En la actualidad, un ventilador eléctrico proporciona el viento necesario. Después se almacena y regula antes de ser conducido hasta los secretos.
El viento está, por tanto, disponible permanentemente. Pero para que un tubo suene, el organista debe abrir el camino correcto hasta él.
¿Por qué un órgano tiene miles de tubos?
Cada tubo está diseñado para producir una altura y un timbre determinados. En general, cuanto más largo es un tubo, más grave es el sonido que produce.
Los mayores tubos de fachada del órgano de Beauvais alcanzan 11,70 metros, mientras que algunos tubos agudos ocultos en el interior del instrumento son muy pequeños.
Tubos labiales
Funcionan según un principio parecido al de una flauta. El viento entra por el pie del tubo y pasa junto a una abertura denominada boca.
La columna de aire contenida en el tubo empieza a vibrar y produce el sonido.
Ejemplos: Principal, Bordón, Flauta, Viola…Tubos de lengüeta
En estos registros, el viento hace vibrar una pequeña lengüeta metálica.
Un resonador amplifica después la vibración y le da su color sonoro característico.
Ejemplos: Trompeta, Clarín, Oboe…¿Qué es un registro de órgano?
Un registro es un conjunto o hilera de tubos que comparten una misma identidad sonora.
De forma simplificada, puede imaginarse como una enorme flauta de Pan: cada tubo produce una nota diferente, pero todos pertenecen a la misma familia de sonido.
Con sus 77 registros, el órgano de Beauvais dispone de una paleta sonora extraordinariamente amplia.
Algunas familias sonoras
Principales
Constituyen la base sonora tradicional del órgano.
Flautas y bordones
Sonoridades redondas, suaves o luminosas.
Violas y juegos de cuerda
Timbres finos que evocan los instrumentos de cuerda.
Lengüetería
Trompetas, clarines y oboes aportan brillo,
potencia y carácter.
¿Cómo envía el secreto el viento al tubo correcto?
El secreto es el auténtico centro de distribución del órgano. Debajo de los tubos hay viento a presión disponible permanentemente, pero solo puede alcanzarlos cuando el organista combina dos acciones: seleccionar un registro y tocar una nota.
La animación siguiente representa de forma deliberadamente simplificada un secreto de correderas. Seleccione primero el registro y pulse después la tecla: podrá ver cómo se abre la válvula y el viento llega al tubo.
Componga su propio sonido
Esta consola simplificada permite comprender el principio de la registración. Seleccione uno o varios registros y pulse después una nota.
Cuatro teclados manuales y un pedalero
El organista del Gran Órgano de Beauvais dispone de cuatro teclados manuales y un pedalero.
Cada teclado controla un conjunto de registros denominado cuerpo o división. De este modo, el organista puede oponer diferentes timbres, hacerlos dialogar o combinarlos.
¿Para qué sirve el pedalero?
El gran teclado situado bajo los pies del organista controla, entre otras cosas, algunos de los sonidos más graves del instrumento.
El organista puede tocar simultáneamente una melodía con la mano derecha, un acompañamiento con la izquierda y una tercera línea musical con los pies.
Una coordinación impresionante
Las manos pueden tocar en varios teclados mientras los pies recorren el pedalero.
A ello se añaden los cambios de registros, los acoplamientos y otros mandos de la consola.
Un solo músico controla así toda una arquitectura sonora.
De la tecla al tubo
El ventilador produce el viento
El aire se pone bajo presión.
El viento se regula
Los depósitos mantienen una alimentación regular del instrumento.
El organista selecciona los registros
Decide qué familias de tubos podrán sonar.
Se toca una nota
Se pulsa una tecla de un manual o una nota del pedalero.
El secreto distribuye el viento
El viento se dirige únicamente hacia los tubos correspondientes.
Los tubos suenan
El viento hace sonar los tubos y el sonido se propaga por toda la catedral.
La registración: elegir los colores
Tocar el órgano no consiste únicamente en interpretar las notas escritas en una partitura.
El organista debe elegir también qué registros utilizar. Esta selección y combinación de registros recibe el nombre de registración.
Unos pocos registros suaves pueden crear una atmósfera íntima. Otras combinaciones permiten hacer dialogar los distintos teclados. Finalmente, la incorporación progresiva de numerosos registros puede producir el sonido monumental del órgano pleno.
En Beauvais, el organista no toca únicamente el órgano: en cierto modo, también toca con la extraordinaria arquitectura de la catedral.
La catedral forma parte del instrumento
El Gran Órgano está instalado en el extremo occidental de la catedral, sobre una amplia tribuna.
El sonido producido por los tubos se propaga por el inmenso interior de la catedral de Saint-Pierre. Las bóvedas, los muros, la nave y el coro reflejan y prolongan el sonido.
El organista debe tener en cuenta esta reverberación. Una registración o una interpretación adecuada para una iglesia pequeña no produce el mismo resultado en el enorme espacio de la catedral de Beauvais.
El Gran Órgano de la catedral de Beauvais
Desde el siglo XVI se han sucedido varios órganos en la catedral de Beauvais.
El Gran Órgano actual fue construido por Danion-Gonzalez y terminado en 1979. Cuenta con 77 registros y alrededor de 5.500 tubos.
La transmisión de las notas es mecánica, mientras que el accionamiento de los registros es eléctrico. Esta combinación de saber hacer tradicional y tecnología moderna permite interpretar un repertorio extraordinariamente amplio.
Desde la música antigua hasta las grandes obras sinfónicas y contemporáneas, la riqueza de sus timbres permite al instrumento dialogar con la arquitectura monumental de la catedral de Saint-Pierre.
Descubra la historia del Gran Órgano
Su funcionamiento es solo una parte de su historia. Descubra los instrumentos que se han sucedido en la catedral de Beauvais desde el siglo XVI y la creación del monumental Gran Órgano actual.
El Gran Órgano de Beauvais